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Usos de la Sal de Epsom

Tu momento de desconexión, sin ingredientes raros.

Baño relajante corporal

El clásico ritual para desconectar cuando el día ha sido demasiado largo.

  1. Añade 250 g de Sal de Epsom al agua caliente de la bañera.
  2. Sumérgete durante 15-20 minutos.
💡 Favorece la relajación general, ayuda a liberar tensiones y es ideal para desconectar al final del día.
Baño relajante corporal
🛁 ¡Modo desconexión activado!

Relajación muscular tras el ejercicio

El aliado perfecto después de esa sesión de deporte que se nota al día siguiente.

  1. Disuelve 200 g de Sal de Epsom en un baño caliente, o prepara un baño localizado para piernas o brazos.
  2. Mantén el baño 15-20 minutos.
💡 Contribuye a relajar los músculos, muy utilizada tras la actividad física, y aporta sensación de alivio corporal.
Relajación muscular tras el ejercicio
🛁 ¡Piernas cansadas, mimadas!

Baño de pies para pies cansados

Para esas jornadas en las que los pies han cargado con todo el peso del día.

  1. Disuelve 100 g de Sal de Epsom en 3-4 litros de agua tibia.
  2. Sumerge los pies durante 15 minutos.
  3. Seca bien al finalizar.
💡 Alivia la sensación de pies cansados, aporta descanso y frescor, ideal tras largas jornadas de pie.
Baño de pies para pies cansados
🛁 ¡Pies de vacaciones!

Baño localizado para cuello y hombros

La tensión cervical no siempre da tiempo a un baño entero, así que aquí va la versión exprés.

  1. Disuelve 50 g de Sal de Epsom en 1 litro de agua caliente.
  2. Empapa una toalla en la mezcla.
  3. Colócala sobre cuello y hombros durante 10-15 minutos.
💡 Ayuda a relajar zonas cargadas, ideal para la tensión cervical, con sensación local de alivio.
Baño localizado para cuello y hombros
🛁 ¡Hombros sin peso del mundo!

Baño de asiento para zona de hemorroides

Un remedio sencillo y de toda la vida para esos días de más molestia.

  1. Disuelve 50-100 g de Sal de Epsom en un recipiente o bidé con agua tibia (no caliente).
  2. Siéntate de forma cómoda durante 10-15 minutos.
  3. Sécate suavemente al finalizar, sin frotar.
💡 Aporta sensación de alivio y confort en la zona, favorece la relajación local y puede ayudar a reducir la sensación de tirantez o molestia.
Baño de asiento para zona de hemorroides
🛁 ¡Alivio en modo suave!

Ayuda para el acné corporal

Un extra dentro de tu rutina de higiene para esos días en que la piel del cuerpo pide un cuidado más.

  1. Disuelve 150 g de Sal de Epsom en un baño tibio, evitando agua muy caliente.
  2. Permanece en el baño 10-15 minutos.
💡 Ayuda a limpiar la piel, favorece la sensación de frescor y funciona como uso complementario dentro de la higiene corporal.
Ayuda para el acné corporal
🧖🏼‍♀️ ¡Piel que respira!

Exfoliante corporal natural

Piel suave sin necesidad de un exfoliante con lista de ingredientes interminable.

  1. Mezcla 150 g de Sal de Epsom con 15 ml de aceite vegetal.
  2. Aplica sobre la piel húmeda con movimientos circulares suaves.
  3. Aclara.
💡 Elimina células muertas, deja la piel más suave y mejora su aspecto general.
Exfoliante corporal natural
🧖🏼‍♀️ ¡Piel de recién estrenada!

Exfoliante facial muy suave (uso puntual)

La versión delicada del exfoliante corporal, pensada solo para la cara y sin pasarse.

  1. Mezcla 5 g de Sal de Epsom con 5 ml de aceite vegetal.
  2. Masajea suavemente sobre la piel húmeda.
  3. Aclara inmediatamente.
💡 Ayuda a renovar la piel y aporta sensación de limpieza. Ideal para rituales faciales puntuales, no para uso diario.
Exfoliante facial muy suave (uso puntual)
🧖🏼‍♀️ ¡Ritual facial exprés!

Ayuda a reducir la caspa

Un apoyo puntual para el cuero cabelludo, combinado con tu champú de siempre.

  1. Mezcla 10 g de Sal de Epsom con una pequeña cantidad de tu champú habitual.
  2. Masajea suavemente el cuero cabelludo.
  3. Aclara bien.
💡 Ayuda a exfoliar suavemente el cuero cabelludo y aporta sensación de limpieza profunda. Uso muy ocasional, no lo conviertas en rutina diaria.
Ayuda a reducir la caspa
🧖🏼‍♀️ ¡Cuero cabelludo, a nuevo!